Comparativa tratamiento de varices: Vapor de Agua y Radiofrecuencia
¿Calor extremo o precisión química? Analizamos qué técnica ofrece mayor seguridad, mejores resultados estéticos y una verdadera recuperación de tu calidad de vida.
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ToggleCuando un paciente llega a nuestra consulta buscando una solución para sus problemas venosos, suele traer consigo una gran confusión. El mercado de la flebología ha avanzado mucho, y con ello han aparecido múltiples nombres y tecnologías: láser, pegamentos biológicos, cirugía clásica, vapor de agua, radiofrecuencia y, por supuesto, la escleroterapia con microespuma.
Es natural preguntarse: ¿Cuál es mejor? ¿Cuál duele menos? ¿Cuál garantiza que las varices no vuelvan?
En Centro Adiós Varices, bajo la dirección del Dr. Ángel Crespo Cagiao, creemos que la transparencia es el primer paso para la curación. Por eso, en este artículo vamos a diseccionar técnicamente dos de los métodos más populares basados en el calor (Vapor de Agua y Radiofrecuencia) y compararlos directamente con el estándar de oro en seguridad y eficacia: la Escleroterapia con Microespuma.
Entendiendo las Técnicas Térmicas: Cuando el calor es la herramienta
Para comprender los riesgos y limitaciones, primero debemos entender el mecanismo de acción. Tanto el vapor de agua como la radiofrecuencia pertenecen al grupo de las técnicas de ablación térmica. Su objetivo es el mismo: destruir la vena enferma desde dentro mediante la aplicación de altas temperaturas.
Sin embargo, la forma en que generan este calor varía, y es ahí donde comienzan los matices importantes.
1. El tratamiento con Vapor de Agua
Esta técnica se basa en la inyección de pulsos de vapor de agua dentro de la luz de la vena. Para que el agua se transforme en vapor y tenga la capacidad energética necesaria para quemar la pared venosa, la física es innegociable: el agua debe alcanzar su punto de ebullición.
Esto significa que estamos introduciendo un elemento a una temperatura de entre 96°C y 100°C dentro del cuerpo humano. No existe un «vapor tibio» para este tratamiento; si la temperatura baja, el agua se condensa y el tratamiento no funciona. Por tanto, el especialista está obligado a trabajar con estos rangos de calor extremo, lo que deja un margen de error muy estrecho.
2. El tratamiento con Radiofrecuencia
Por otro lado, la radiofrecuencia funciona mediante un catéter que posee una resistencia eléctrica en su punta. El principio es muy similar al de una estufa eléctrica doméstica. Al pasar corriente, la resistencia se calienta y ese calor se transmite a las paredes de la vena para sellarla.
A diferencia del vapor, la radiofrecuencia permite «algún tipo de control». Podemos regular la potencia (imaginemos que ponemos la estufa a 1000W o a 2000W), pero aquí nos encontramos con una variable biológica que ninguna máquina puede predecir con exactitud: la conductividad de los tejidos del paciente.
Los riesgos incontrolables del calor (Vapor y Radiofrecuencia)
Aquí reside el punto crítico de la comparativa. Aunque la tecnología sea avanzada, desconocemos la capacidad específica del cuerpo de cada persona para transmitir esa fuente de calor.
Los tejidos humanos no son uniformes. La grasa, el músculo, los líquidos y los nervios conducen el calor de forma diferente en cada paciente. Esto nos lleva a una serie de riesgos y efectos secundarios que, en Centro Adiós Varices, consideramos evitables:
El peligro de la lesión nerviosa (Hipoestesia y Anestesia)
Al aplicar radiofrecuencia o vapor de agua, el calor no siempre se queda confinado dentro de la vena. A menudo, la energía térmica traspasa la pared venosa y afecta a las estructuras vecinas.
El mayor riesgo es la quemadura del nervio que acompaña a la vena safena o a las venas accesorias. Si este nervio se quema, el daño suele ser irreversible.
- Consecuencias: El paciente puede quedar con una zona de la pierna hipoestésica (sensibilidad reducida) o totalmente anestésica (sin sensibilidad). Es una secuela de por vida que cambia la percepción de la propia extremidad.
Secuelas Estéticas: Manchas y Úlceras
El uso de estas temperaturas genera reacciones violentas en la sangre que queda atrapada en el segmento tratado.
- Manchas permanentes: Especialmente con el vapor de agua, la coagulación brusca de la sangre (cocción) dentro de la vena suele dejar un residuo que se manifiesta en la piel como una mancha color «café con leche». Estas hiperpigmentaciones son muy resistentes y difíciles de eliminar estéticamente.
- Úlceras por quemadura: Aunque ocurre raras veces, un exceso exagerado de calor focalizado puede quemar la piel desde dentro hacia afuera, provocando una úlcera iatrogénica (causada por el tratamiento) que requerirá curas posteriores.
La limitación mecánica de las sondas
Más allá del calor, existe un problema físico de acceso. Tanto el vapor de agua (que usa un catéter) como la radiofrecuencia (que usa un cable eléctrico) son técnicas rígidas. Las varices, por naturaleza, tienden a ser tortuosas, serpenteantes y de calibres variables. Llega un punto en el que el catéter o el cable ya no progresan; no pueden girar en las curvas cerradas de una variz ni entrar en venas que se han estrechado demasiado. Esto obliga a dejar tramos sin tratar o a realizar múltiples punciones, aumentando el trauma quirúrgico.
La Alternativa Superior: Escleroterapia con Microespuma
Frente a la agresividad térmica del vapor y la radiofrecuencia, la escleroterapia con microespuma se presenta como una solución basada en la química, la física de fluidos y la precisión médica.
La microespuma no quema; fibrosa. Se trata de una sustancia polidocanol que, convertida en una espuma densa y estable, se inyecta en la vena. Al desplazar la sangre y entrar en contacto con el endotelio (pared interna de la vena) que provoca una reacción inflamatoria que produce la cicatrización de la pared de la vena varicosa.
¿Por qué es más segura y eficaz?
- Selectividad Absoluta: La microespuma, bien hecha y aplicada por manos expertas como las del Dr. Ángel Crespo, es selectiva. Va únicamente a aquellas venas que se desean tratar. Al no irradiar calor, el riesgo de dañar nervios vecinos es inexistente.
- Acceso Ilimitado (Navegación Total): A diferencia de un catéter rígido, la espuma es un fluido. Puede viajar por cualquier recoveco, curva o estrechamiento de la red venosa. Donde no entra un cable de radiofrecuencia, la microespuma llega sin problemas, asegurando un tratamiento integral de todas las varices, no solo de las más rectas.
- Eficacia Estadística: Hoy por hoy, es el sistema más fiable y seguro que existe en flebología a nivel mundial, con un 92% de eficacia demostrada.
- Menos Recidivas: Al tratar la red venosa de forma completa (incluyendo las pequeñas afluentes que los catéteres ignoran), se reduce drásticamente la posibilidad de que las varices vuelvan a aparecer (recidivas) o de que el proceso se cronifique.
Más allá de la vena: Beneficios «Invisibles» de la Microespuma
En nuestra práctica diaria en Centro Adiós Varices, observamos que los pacientes no solo se libran de las varices visibles. La recuperación integral de la pierna trae consigo una serie de beneficios fisiológicos y estéticos que las técnicas térmicas muchas veces no logran optimizar debido al trauma inflamatorio que generan.
Al mejorar el retorno venoso de manera tan efectiva, ocurren cambios notables en la anatomía y salud del paciente:
1. Adiós al dolor y la pesadez
El síntoma más incapacitante de la insuficiencia venosa es la sensación de piernas de plomo. La microespuma elimina gran cantidad de sangre estancada (que no circulaba, solo pesaba). Al eliminar estos reservorios de sangre acumulada sin oxigenar, se elimina el dolor y la pesadez de manera casi inmediata. El paciente vuelve a sentir sus piernas ligeras y ágiles.
2. Remodelación de las piernas (Efecto Adelgazante)
Muchas personas piensan que tienen «tobillos gordos» por constitución, cuando en realidad es edema (retención de líquido) causado por las varices. Al restaurar la circulación correcta con microespuma, el edema desaparece. Las piernas adelgazan visiblemente y los tobillos recuperan su forma anatómica original, más fina y definida.
3. Rejuvenecimiento de la piel
Las piernas varicosas suelen presentar una piel áspera, seca, con picores e incluso con cambios de coloración (Dermatitis Ocre), esto se debe a que esa sangre retenida sin oxigenar, envejece y reseca la piel. Esto se debe a que la sangre estancada «intoxica» la piel desde dentro. Tras el tratamiento con microespuma, la oxigenación tisular mejora drásticamente. La piel se rehidrata de forma natural desde el interior y se vuelve más suave y elástica, recuperando un aspecto saludable que ninguna crema tópica podría lograr.
4. El milagro en las ÚLCERAS VARICOSAS
Este es, quizás, el punto más diferenciador. En la cirugía tradicional o con métodos térmicos agresivos, a menudo se teme tratar una pierna que tiene una úlcera activa por riesgo de infección. Con la microespuma es todo lo contrario. No hay que esperar a que se cicatricen las úlceras para tratar la variz. De hecho, atacamos el problema desde la raíz, al impedir que la sangre que llega a la lesión ulcerosa, pobre en oxígeno y que favorece la ampliación de la Úlcera, comience a oxigenarse correctamente y en el plazo de 10 a 15 días, la lesión ha cicatrizado por completo. Eso se produce al inyectar la Microespuma y cerrar la vena que alimentaba la herida, el tratamiento CICATRIZA las úlceras nada más iniciar el proceso. Hemos visto heridas abiertas durante años cerrarse en cuestión de semanas tras la primera sesión.
Una decisión por tu salud
La tecnología médica debe estar al servicio del paciente, no al revés. Mientras que el vapor de agua y la radiofrecuencia representaron un avance en su momento, sus riesgos térmicos y limitaciones mecánicas los sitúan un escalón por debajo en términos de seguridad biológica.
La escleroterapia con microespuma no solo evita quemaduras nerviosas y manchas indeseadas, sino que ofrece una rehabilitación integral de la extremidad: desde la eliminación del dolor hasta la recuperación estética del tobillo y la piel.
Como siempre recuerda el Dr. Ángel Crespo Cagiao:
«CENTRO ADIOS VARICES es sinónimo de CALIDAD DE VIDA y PROFESIONALIDAD. Recupera tu vida.»
No te conformes con tratar tus varices; busca recuperar la salud plena de tus piernas.
Autor: Dr. Ángel Crespo Cagiao. (Colaborador habitual de Saber Vivir y experto en Flebología)
Si deseas una valoración personalizada y evitar los riesgos de los tratamientos térmicos, visita nuestra web www.centroadiosvarices.com y solicita tu cita. Estamos aquí para ayudarte a caminar ligero de nuevo.